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El informe médico forense en los accidentes de tráfico.
miércoles, 15 de abril de 2015
 Las consecuencias de un accidente de tráfico pueden ser tanto daños materiales producidos en el vehículo como personales infringidos a los ocupantes del mismo.
 
Para hacer una reclamación exitosa después de un accidente de circulación, es necesario demostrar la existencia de este y que el sujeto causante ha sido el vehículo contrario, es decir, que el principio de la culpa recae sobre el otro conductor.

 Partiendo de la premisa de que este sea responsable, habrá que acreditar la existencia de lesiones personales si queremos plantear con éxito una reclamación indemnizatoria.
 
En los daños producidos a personas, la demostración de los mismos se producirá a través de los informes médicos, lo cuales son considerados como evidencias precisas y concretas por parte de los Tribunales.

 Estos informes son pruebas esenciales en la demostración de los daños y lesiones físicas sufridas por la persona.

 Igualmente se deberán de acreditar los daños psicológicos cuando los mismos, por la gravedad del accidente, se hubiesen producido, ya que de ambos, físicos y psíquicos, dependerá la cantidad indemnizatoria que se otorgue a la víctima.

 Cuando el asunto entra en el Juzgado de Instrucción, será el médico forense el encargado de valorar y cuantificar las lesiones, procediendo a emitir su informe en base a los documentos médicos aportados por el reclamante, la exploración del mismo y las manifestaciones del lesionado.
 
En este artículo analizaremos el Informe Médico Forense y su contenido, pero se debe recordar previamente que hay otros muchos aspectos importantes a tener en cuenta para conseguir una solución de éxito. Haciendo click aquí podrás obtener información sobre las cuestiones básicas ante un percance de este tipo.

 ¿QUÉ ES UN INFORME MÉDICO FORENSE?
 
Por tal podemos entender el dictamen emitido por un profesional médico adscrito al Juzgado de Instrucción, el cual deberá informar sobre la totalidad de las lesiones causadas, denominándose al documento emitido por el mismo como informe de sanidad.
 
El forense identificará individualmente cada una de las lesiones sufridas y precisará el accidentado ha necesitado tratamiento ortopédico, farmacológico, quirúrgico, odontológico o simplemente rehabilitación.

 Concretará, igualmente, cuanto es el tiempo que ha necesitado la víctima para su curación o estabilización lesional, señalando igualmente el tiempo en que ha estado ingresado hospitalariamente.

 En concreto, el Médico Forense establece tanto los días impeditivos, que no tienen por qué coincidir con los días de baja de la Seguridad Social, como los no impeditivos.
 
El concepto de días impeditivos abarca de hecho, tanto la imposibilidad de realizar un trabajo como una vida habitual.
 
Igualmente, se señalará cuáles son las consecuencias o secuelas del accidente. Al describir estas y señalar los diagnósticos concretos, establecerá para las mismas una serie de valoraciones concretadas en puntos, los cuales junto con el tiempo dedicado a la sanidad, servirán para cuantificar económicamente los daños personales que haya podido sufrir el accidentado.

 Para que el forense pueda emitir su informe con objetividad y realismo, es necesario que se le aporte toda la información médica, y de rehabilitación de que se disponga.

 La neutralidad y asepsia del mismo es vital para llevar a cabo una reclamación con muchas posibilidades de éxito. Así mismo, ponemos a tu disposición un artículo sobre los pasos a seguir para sacarle el máximo partido a tu reclamación.

 Cuando el lesionado haya sufrido daños psicológicos o morales y los mismos tengan soporte documental, por haberse emitido información escrita por psicólogos o psiquiatras, toda esta documentación deberá igualmente ser mostrada al evaluador medico judicial para que pueda tener la mayor información posible antes de emitir su informe de sanidad definitivo.
 
Este funcionario auxiliar de la Justicia evaluará no solamente los días empleados en la curación y las secuelas, sino que también podrá emitir calificaciones de incapacidad permanente cuando las secuelas hayan sido graves y permanentes, pudiendo calificar la invalidez del lesionado en cualquiera de los grados existentes, bien como parcial, total, absoluta o gran invalidez.
 
Los informes forenses suelen ser ampliamente acogidos en las sentencias judiciales y aunque el Juez no está vinculado por este tipo de dictámenes periciales, los mismos suelen tener una gran relevancia y peso sobre el órgano judicial que haya de dictar sentencia sobre el accidente de tráfico.

 Estos entienden que el informe de sanidad suele ser objetivo, neutro e imparcial, al haber sido emitido por un funcionario público que tiene como misión señalar la veracidad y entidad de las lesiones causadas y que ningún interés subjetivo puede tener en sus apreciaciones.

 ¿SE PUEDE IMPUGNAR EL INFORME MÉDICO FORENSE?
 
El informe de sanidad del forense es el arma legal de mayor relevancia en la reclamación de las indemnizaciones derivadas de un accidente de tráfico.
 
Al tratarse de un dictamen médico legal, los Jueces entienden que reviste la característica de ser objetivo y aséptico.

 En él se predeterminará la relación causal entre las lesiones y el accidente y si no se puede acreditar esta concatenación, difícilmente podrá tener éxito la reclamación indemnizatoria.

 Sin embargo, en ocasiones, esta valoración del médico judicial, puede ser que no sea correcta o bien sea incompleta, inexacta o contenga ciertos errores.

 Es evidente que el accidentado será quien mejor conozca cuáles son las repercusiones, limitaciones y molestias que le han quedado y sin embargo, el informe del forense no las recoja.

 Ante situaciones de este tipo, siempre se podrá impugnar el mismo argumentando cuál es nuestra opinión y afirmando que la situación del lesionado descrita en el informe de sanidad no se ajusta al estado real del accidentado.
 
Para tener alguna posibilidad de éxito en esta revisión por el médico judicial, tendremos que aportar nuevos documentos o pericias, sin embargo, el éxito no está garantizado de ninguna forma, ya que en la gran mayoría de las ocasiones, este funcionario judicial no modificará el primitivo informe, sino que más bien lo confirmará.

 Cuando los datos médicos de que se dispongan tengan virtualidad probatoria para poder modificar el Dictamen del Médico del Juzgado de Instrucción, se podrá pedir una nueva prueba pericial médica en el acto del Juicio, tratando así de desvirtuar los errores e imprecisiones que pueda contener el primitivo informe de sanidad.

 Únicamente en los casos donde se evidencie el error de forma clara y patente, suelen prosperar las revisiones del citado informe.

 En otras ocasiones será la propia compañía aseguradora la que muestre su disconformidad con este, al entender que con el mismo la pretensión indemnizatoria del accidentado, se verá incrementada sobre los límites que la aseguradora tenía previstos.

 En algunos casos, las compañías de seguros suelen solicitar del siniestrado, valoraciones de sus propios médicos, a lo cual el accidentado siempre deberá negarse para evitar que esa visita o exploración pueda operar en contra suya, pues difícilmente podrán argumentar en sentido contrario si no han visto al paciente.

 Por último, reseñar que siempre cabrá acudir a otro procedimiento judicial civil haciendo expresa reserva de acciones en el proceso penal cuando las lesiones señaladas en la sentencia penal sean las seguidas por el médico forense, solicitando un nuevo peritaje alternativo de valoración del daño corporal en el que se ampliarán notoriamente las probabilidades de éxito, al poderse recoger si prospera nuestra pretensión, nuevos hechos probados y disponerse igualmente de una mayor capacidad probatoria.

 José Alberto Andrio Espina

 Abogado




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